Síndrome de congestión pélvica (congestión de los órganos pélvicos)

El síndrome de congestión pélvica tiene su origen en un estancamiento de la sangre venosa en la pelvis, sobre todo en la llamada pequeña pelvis. Ello se puede deber a dos razones.

  1. En el caso más sencillo las venas que derivan la sangre desde la pelvis hacia la vena cava inferior son demasiado estrechas, son comprimidas o se encuentran obturadas.
  2. Además se puede desviar sangre de la vena renal izquierda hacia los órganos de la pelvis (véase síndrome del cascanueces) y después contribuir a la sobrecarga de las venas de la pelvis.

Con frecuencia ambas posibilidades confluyen y originan síntomas especialmente fuertes.

Se observan los siguientes síntomas:

  1. Dolores en el bajo vientre (a menudo en el lado izquierdo)
  2. Dolores menstruales más intensos
  3. Dolor en los genitales
  4. Dolor en las evacuaciones
  5. Ganas de orinar y micciones dolorosas
  6. Estancamiento de sangre en la zona genital (sobre todo en mujeres que han experimentado varios partos)
  7. Varices en la zona de la ingle y en los genitales externos

Dado que generalmente el flujo proveniente de las venas se ve especialmente obstaculizado por la lordosis de la columna lumbar y el hueso sacro inclinado hacia delante, los dolores en el bajo vientre izquierdo o en el testículo izquierdo son una consecuencia especialmente frecuente. El flujo de sangre que fluye por la vena lumbalis ascendens y la vena del ovario hacia la pelvis proveniente de la vena renal izquierda busca conexión con la vena cava inferior, que discurre a la izquierda de la columbra vertebral. Para llegar hasta allí, una forma preferente consiste en trasvasar la sangre proveniente de los órganos pélvicos a la vena ílíaca izquierda, desde la cual fluye hacia la gran vena ilíaca communis sinistra, desde donde alcanza la vena cava inferior a través del llamado promontorio. El promontorio es la protuberancia ya mencionada que se forma a través de la unión entre el hueso sacro y la columna lumbar y se encuentra bastante inclinada hacia delante, sobre todo en las mujeres.

La sangre proveniente de la pelvis izquierda y de la pierna izquierda debe ahora superar esa protuberancia, pero allí es presionada contra las estructuras óseas por las arterias que se encuentran situadas sobre las venas, sobre todo la arteria ilíaca del lado derecho. Este fenómeno es denominado May-Thurner en honor a los dos primeros médicos suizos que la describieron (véase allí).

Las venas dilatadas de forma crónica conforman las llamadas varices en forma de zigzag y provocan dolores que se originan en la misma pared de la vena y en los órganos congestionados. La mayor parte de las veces las mujeres refieren dolores en la región del bajo vientre izquierdo (región del ovario izquierdo) y los hombres en el testículo izquierdo.

Esbozo de circulación colateral típica cuando la sangre proveniente del riñón izquierdo se ve obstaculizada en su paso a través del cascanueces arterial y fluye hacia la pelvis por otras vías secundarias. (representado en la angiografía RM)

Vientre – sección transversal – vista desde abajo. En la angiografía RM y en la ecografía se puede ver la congestión de la vena renal izquierda con su dilatación y el recorrido de la sangre a través de un tronc réno-rachidien hacia las venas de la columna vertebral.

 

Representación de las venas colaterales del lado izquierdo de la columna vertebral en la angiografía RM.

Como consecuencia de ello aparecen dolores en el bajo vientre izquierdo o en el testículo izquierdo. La sangre que pasa por la vena lumbalis ascendens y la vena del ovario en dirección a la pelvis busca ahora una conexión con la vena cava inferior, que se encuentra en el lado derecho de la columna vertebral. Una forma preferente de llegar allí es hacer pasar la sangre proveniente de los órganos de la pelvis hacia la vena ilíaca izquierda interna, desde la cual fluye hacia la gran vena ilíaca izquierda (vena ilíaca communis sinistra). Desde allí alcanza la vena cava inferior pasando por el llamado promontorio. El promontorio es la protuberancia ya mencionada antes que se forma a través de la conexión entre el hueso sacro y la columna lumbar y se encuentra inclinada hacia delante, sobre todo en las mujeres. La sangre proveniente de la pelvis izquierda y de la pierna izquierda debe ahora superar dicha protuberancia, pero es presionada allí por las arterias situadas sobre las venas, sobre todo la arteria ilíaca del lado derecho, contra las estructuras óseas. Este fenómeno se conoce como May-Thurner en honor a los primeros médicos suizos que lo describieron.