Lordosis – Causa de numerosos síndromes de compresión abdominal

Lordosis – Causa de numerosos síndromes de compresión abdominal

 

Fisiología de la lordosis en los seres humanos y en otros bípedos

Consecuencias patológicas de la hiperlordosis

Necesidad del diagnóstico funcional ecográfico de la lordosis

La curva hacia dentro de una sección de la columna vertebral se conoce como lordosis.

Fisiología de la lordosis en seres humanos y en otros bípedos

El paso erguido del ser humano representa una singularidad entre las formas de locomoción animal. Cuando el niño comienza a aprender a caminar, más o menos a partir del 11º mes de vida, modifica la forma de su columna vertebral, que pasa de ser un arco simple en el lactante a una figura en forma de ese en el adulto que camina erguido.

La columna vertebral de los fetos humanos tiene forma de C (imagen izquierda). En el niño que gatea se forma una lordosis de la columna cervical, la lordosis lumbar aún no ha aparecido – imagen derecha). Imágenes tomadas de: K. M. BAGNALL, P. F. HARRIS AND P. R. M. JONES. A radiographic study of the human fetal spine. 1. The development of the secondary cervical curvature. J. Anat. (1977), 123, 3, pp. 777-782

La columna vertebral adulta muestra una clara lordosis lumbar (LL) y cifosis dorsal, que se desarrollan a partir del primer año de vida con la marcha bípeda del ser humano. Copyright © 2013 Hasan Ghandhari et al. Ilustración tomada de: BioMed Research International, Volume 2013 (2013), Article ID 842624, 7 pages http://dx.doi.org/10.1155/2013/842624,  Assessment of Normal Sagittal Alignment of the Spine and Pelvis in Children and Adolescents Hasan Ghandhari, Hamid Hesarikia, Ebrahim Ameri, and Abolfazl Noori

En otros seres bípedos (determinados tipos de saurios, los pájaros evolucionados de ellos y los canguros) la columna dorsal y lumbar discurren de forma horizontal, por lo que la gravedad no tiene efecto en el eje longitudinal de la columna vertebral.

Esqueleto de una paloma

Por el contrario, en los seres humanos el eje de la columna vertebral y la dirección de la gravedad se encuentran en el mismo plano. Por ello la flexible columna vertebral se desploma. Los ligamentos de la columna vertebral determinan con su elasticidad individual en qué medida las diferentes partes de la columna pueden separarse del eje de gravedad vertical hacia delante o hacia atrás. Deben salir del eje, dado que toda la columna vertebral se encuentra expuesta, además de al eje gravitatorio vertical, a fuerzas que se desvían de la dirección de la gravedad – las fuerzas del desplazamiento, de la flexión y de la inclinación lateral – nuestros movimientos voluntarios.

A ello se suma el hecho de que la articulación humana de la cadera muestra la misma configuración que la de los seres cuadrúpedos y por tanto tiene su punto de reposo natural en un ángulo de flexión aproximado de 90o. En posición erguida la articulación debe estirarse por tanto completamente, a menudo de forma excesiva, y además la pelvis es desplazada hacia delante para compensar la incapacidad anatómica de seguir estirando la articulación en posición erguida. La inclinación obligatoria de la pelvis hacia delante solo puede ser compensada a través de una curvatura compensatoria de la columna lumbar hacia atrás – en eso consiste la lordosis. Los trabajos de mi padre, el ortopeda Dr. Manfred Scholbach, sacaron a la luz estas particularidades mecánicas de la pelvis humana, que hasta entonces habían sido interpretadas erróneamente como una limitación en la flexión de la cadera del lactante. La cadera del lactante ya está totalmente estirada cuando patalea tumbado sobre su espalda con las articulaciones de las caderas “flexionadas” y no puede poner el muslo superior en contacto con la superficie donde se encuentra tumbado. El adulto que con las piernas estiradas duerme de espaldas o estando de pie “estira” las articulaciones de la cadera, realiza un sobreestiramiento por tanto las mismas y provoca obligatoriamente la lordosis, considerada normal en el ser humano.

 

Consecuencias patológicas de una hiperlordosis

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Esta lordosis adopta diferentes magnitudes dependiendo del individuo. Se ve influida por numerosos factores.

Fomenta la lordosis una alta estatura corporal, un tejido conjuntivo blando (los ligamentos de la columna vertebral están compuestos por tejido conjuntivo), la flacidez o la debilidad de la musculatura (sobre todo de los glúteos), las anomalías en la columna vertebral, la masa corporal prominente en el pecho y en la zona abdominal (personas con sobrepeso, embarazadas y mujeres con pechos pesados), la inclinación de la pelvis hacia delante. Las mujeres, por su mayor inclinación de la cadera hacia delante, se ven generalmente afectadas por una lordosis más severa que los hombres y las niñas prepuberales. En la pubertad, la pelvis se inclina más hacia delante en las niñas. Ello provoca normalmente un hundimiento del borde superior de la pelvis. También crece más hacia ambos lados. Ello provoca una tracción más fuerte de los músculos psoas en la columna lumbar. Estos músculos conectan la columna lumbar con el borde interno del hueso del muslo. Si durante la pubertad aumenta progresivamente la distancia del hueso del muslo en las niñas suele originarse una tracción de la columna lumbar hacia abajo. Dado que las vértebras no se dejan comprimir (solo la osteoporosis en las mujeres maduras provoca la compresión de las vértebras lumbares), la columna vertebral solo puede responder a la tracción hacia abajo curvándose aún más, por lo que la lordosis aumenta.

Por ello, las mujeres se ven especialmente afectadas por todas las enfermedades derivadas de la hiperlordosis. Dichas enfermedades son las compresiones vasculares en la región abdominal, el muslo y la rodilla, la tracción del diafragma sobre el plexo solar y la compresión del intestino entre vasos (aorta y arteria mesentérica superior) o entre la aorta y la pared abdominal.

Los cuadros clínicos individuales se detallan aquí: compresión del tronco celíaco y del ganglio celíaco, síndrome del cascanueces, síndrome de Wilkie, síndrome de compresión de la vena cava, compresión de la vena femoral, compresión de la vena poplitea, síndrome de May-Thurner, congestión pélvica, compresión de las arterias renales y de las arterias de la médula espinal por el diafragma.

Es esencial realizar un diagnóstico funcional ecográfico de la lordosis

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La lordosis a menudo se detecta ya al realizar un reconocimiento físico. En muchos casos, sin embargo, sorprende el grado de lordosis que revela el análisis ecográfico. A veces solo quedan unos pocos milímetros de distancia entre el vértice de la curvatura lordótica de la columna vertebral y el borde interno de la pared abdominal y la dimensión de la compresión de órganos internos no es perceptible desde fuera.

Por ello, es de esencial importancia retratar con exactitud la lordosis y las estructuras comprimidas en la ecografía dinámica. En este procedimiento los vasos y los órganos comprimidas son examinados de forma ecográfica en diferentes posturas corporales. La presión ejercida en los vasos se determina mediante una ecografía doppler a color, la reducción funcional del órganos mediante el software PixelFlux.

Por ello, el primer objetivo en el tratamiento de estas enfermedades por compresión, antes de implantar quizás terapias necesarias más tarde consistentes en medicación o cirugía, es la disminución de la lordosis. Para ello se puede utilizar fisioterapia, ejercicios de gimnasia o de yoga específicos. Después se recomiendan ejercicios, calzado y asientos apropiados, así como camas para la disminución de la lordosis y de la compresión.